jueves, 16 de marzo de 2017

Lechugando. Un tip para los bebés cocineros


La lechuga es nuestra amiga, tanto que existe un proyecto de la NASA, Veggie, en que plantan lechugas en el espacio, y desde el 2015 los astronautas se las comen.


Al cortar la lechuga en trozos, se desarrolla fuerza en las manos y también se mejora el dominio de los dedos al realizar pinza. Además nos sirve para ver como coordinan ojo, mano, dedos (coordinación visomotriz) y para ayudarles a desarrollar y controlar los movimientos voluntarios e involuntarios. El objetivo final es la precisión en la escritura, poder sujetar correctamente el lápiz y realizar con precisión los trazos. Estas destrezas se incorporan con el tiempo gracias a la estimulación y la práctica. EL comienzo de este desarrollo se da a partir de los 0 y 2 meses, con el reflejo prensil, luego va avanzando, desde el momento que agarran, hasta el momento que sostienen, golpean, aprietan, lanza hay toda una evolución de los músculos cortos, de la vista y de la coordinación. Pero no acaba aquí seguirán avanzando. Rasgar, insertar, abrir, cerrar, todas esas pequeñas cosas les ayudan a mejorar.




Realizar brochetas también ayuda, decorar un plato con ingredientes pequeños, retirar la cascara de un huevo cocido, limpiar legumbres, vaciar guisantes de sus vainas...



No hay comentarios:

Publicar un comentario