viernes, 6 de mayo de 2016

Cuando llego al mundo pixelillo


Pixelillo llego antes de lo esperado, entre las semanas 37 y 38, de noche a las 11:45 del 21 de Abril, el 20 de abril fui al hospital a las 21:00  no estaba segura, si tenía la bolsa rota, por la tarde había derramado agua, pero ¿ era agua o pipí? A esas alturas del embarazo, era complicado hasta verse los pies, seguí todos los consejos, un espectáculo verme de cuclillas con la tripona, fingiendo toser, con la mano entre las piernas a ver si soltaba más agua, y nada. 

Y un poco más grande llego a ser

Más tarde volvió a ocurrir, y ya no estaba nada tranquila, sabia que podía esperar un tiempo, pero no sabía, si realmente estaba rota, cuando había pasado y cuanto tiempo llevaba así.

Fui al Hospital y dije creo que me he meado o he roto aguas, así directa, me dijeron: Pasa mucho, no te preocupes. Me hicieron una eco y me dijeron no creo que hayas roto aguas pero te voy a hacer dos pruebas más, la tercera lo confirmo, había una fisura en la bolsa. Me quedaba ingresada, estaba tan segura que me había meado, que no llevaba ni la bolsa, me acompañaba mi madre y casi la convenzo de que no viniera pero no le gustaba la idea de que fuera sola, y vino, mi marido estaba en Madrid y yo en Asturias.

Asturias

Madrid 

 Le llame, estaba en el turno nocturno, el día anterior habíamos bromeado que no podía ponerme de parto hasta el lunes,  por que tenía una semana muy complicada de turnos, e iba a dormir muy poco, era sábado. Menos de cinco horas ya estaba en el hospital conmigo, tenia contracciones, pero no estaban funcionando así que me pusieron gel de prostaglandina, funciono bastante bien, dilate 3 cm y decidieron bajarme a la habitación de dilatación, con una pelota, podía medio moverme libremente con la monitorización, los medicamentos... No dilate más, no podían ponerme la epidural, vomite incontables veces, estaba agotada, me dijeron cesárea, y me pareció genial, no podía más y quería que Pixelillo estuviera bien y empezaba a preocuparme.

El hospital de Cabueñes es un hospital universitario, en esas fechas muchos estudiantes tenían que completar las horas que les faltaban, así que todos los profesionales estaban duplicados, incluso vi una enfermera con tres "patitos," a mi no me importa, me parece que esta muy bien que tengan contacto con pacientes, y suelen involucrarse más que los que llevan toda la vida, pero se complico un poco más la noche porque la estudiante que intento ponerme la anestesia raquídea, lo intento dos veces, y después le dijo al anestesista que pasaba algo que no podía, él la riño, educadamente y disimuladamente pero vamos la riño, y se puso él y tampoco pudo, me comento que tenía las vertebras a una distancia diferente a la habitual, que recordara avisar de que tenían que usar una aguja distinta en las próximas ocasiones, cambio la aguja y me la puso, pensé pobre chica, no era su culpa.

Y allí estaba cansada, no, más allá del cansancio, medicada, atada, mirando a una chica vestida de verde sentada en una silla sin moverse, el resto de personal pululaba por un  lado y otro haciendo cosas médicas, todo el rato no podía dejar de pensar ¿ y esa chica? De repente salio disparada, era la pediatra, Pixelillo acaba de nacer.


Me lo acercaron, era igual que su padre, hasta el mismo peinado de pinchos, así de drogada estaba y enamorada, era tan pequeño, me lo acercaron para darle un beso, y lo tuvieron ahí un buen rato, y luego se lo llevaron, y aquí me quejare, no me quejo de nada de aquel día, y sé que muchos dirán que hay muchas cosas que podían ser diferentes, me quejo que se lo llevaron y no con su padre, mi hijo estuvo con desconocidos sus primeras horas de vida, nada de piel con piel, yo estaba muy cansada, ida, no digo que lo dejaran conmigo, eso lo entiendo pero su padre estaba ahí, Y pesarle, medirlo y demás pruebas, se pueden hacer con el padre presente.


Cuando me subieron a la habitación, ahí llego la fajita mas bonita del mundo, era tan pequeño, enseguida entendió la teta y no puedo explicar lo que fue cogerle en brazos, olerle, sentirle, amarle.

Tres años han pasado, la cicatriz aun me molesta a veces, la tengo muy bonita,  muy fina, muy baja, puedo ponerme el bikini más pequeño, y no se vería. Y le tengo cariño porque esta ahí para que mi hijo este aquí.


4 comentarios:

  1. Ohhh me has emocionado!!! Que recuerdos, que sentimientos y amor en tus palabras. Mi caso fue bastante similar sobretodo en como llegue agotada a la cesárea, como me sentí al.ver a mi hija por primera vez y como me.quedo la espinita de que se la llevarán con desconocidos en lugar de con su padre...
    En fin cosas que nos pasan por primerizas para la segunda ya no te pasa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. pasara es protocolo, hice plan de parto, lo entregue semanas antes, el hospital, me envió el suyo como respuesta. Era eso, o cambiar de hospital. Me alegro que te gustara.

      Eliminar
  2. Me he sentido muy identificada, yo tuve que ir a urgencias pero por la tensión y después de unas cuantas horas y no pasar de 3 centímetros también me hicieron cesárea y como tú pienso que lo peor es que no estuvimos ni yo ni su papá con el Cucu. Un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. es algo que tiene que cmabiar ya todos los hospitales, es una injusticia, y sin razón de ser porque en La paz en Madrid hacen piel con piel los papás y después de cesáreas, que alguna conocida flipo cuando se lo conté lo de Gijón

      Eliminar