lunes, 11 de abril de 2016

La persecución del platano

No es la primera vez, ya hasta lo comente en Instagram @Vidas_pixeladas  pero este fin de semana volví a ver la persecución del plátano, no, no es una película de acción protagonizada por  Jason Statham en que es perseguido por un plátano y escapa en un BMW, es algo que ocurre en todos los parques.




Una niña juega feliz en los toboganes, se ríe a carcajadas y ahí en las sombras esta esperando ese plátano, en la mano de una abuela, que cuando ve el momento que la niña esta despistada, la agarra del brazo y en una carcajada introduce el plátano en la boca de la criatura, que muerde y traga y sigue jugando.

Estoy segura que a esa niña de 6 u 8 años le cambiamos el plátano por una salchicha, una barra de pan, pastel, apio, zanahoria y le preguntáramos que comió nos diría un plátano, porque realmente no sabe ni lo que comió, pero como es la fruta diaria del parque, es lo que nos diría.

Todo el mundo sabe que comer viendo la televisión puede significar obesidad porque al estar pendientes de la tele, no le prestamos atención a lo que comemos. No  se notan el sabor de los alimentos, se pierde el control sobre la cantidad que estamos comiendo, no nos damos cuenta que estamos llenos y seguimos, y la publicidad esta creada para provocarnos apetencia y que queramos algo, así que intentamos calmar esa sensación comiendo más.


El truco esta en que si no pensamos que estamos comiendo comemos más, así que si a un niño le damos la merienda mientras esta distraído jugando se la come, y muy bien hemos conseguido que coma fruta y meriende, y también le hemos entrenado sin querer para que no sepa si tiene hambre, a comer por comer y sin apreciar lo que come.

Entiendo la desesperación porque coman fruta, pero este sistema aunque da resultados no es solo peligroso a largo plazo, sino que puede provocar atragantamientos, no ven lo que comen, la cantidad que han mordido, están corriendo, saltando, gritando y los accidentes ocurren.



Mi recomendación, esperar un poco antes del parque, o durante el juego decir paramos un rato y nos comemos  todos un plátano, el ejemplo es más fuerte que comer por la fuerza, y los adultos comemos muy poca fruta, tenemos muy claro que los niños deben comer fruta y verdura, y que tienen que hacer 5 comidas diarias, pero se nos olvida que los mayores también.


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